El Portero del Prostíbulo

Autor: Manuel

No había peor oficio en el pueblo que ser “el portero del prostíbulo”, pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre? De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra habilidad ni conocía otro oficio.

Un día, se hizo cargo del prostíbulo un joven negociante con muchas inquietudes, muy creativo y emprendedor y decidió modernizar el negocio.

Hizo cambios y citó a todo el personal para dar las nuevas instrucciones de su reglamento.

Al portero, le dijo: A partir de hoy, usted, además de estar en la puerta, va a preparar un informe semanal donde registrará la cantidad de personas que entran y además anotará sus comentarios y recomendaciones sobre el servicio.”

En el Prostíbulo - Portero

-” Me encantaría complacerlo, señor, pero no se leer ni escribir.” Le dijo el portero.

- “¿Cómo?… cuánto lo siento, pero indiscutiblemente tendré que prescindir de sus servicios, pues así no me es de utilidad”.

- “Pero señor, usted no me puede despedir, ¡yo he trabajado en esto toda mi vida!…”

- “Mire, yo comprendo y lo siento mucho, pero no puedo hacer nada por usted, le vamos a dar una indemnización y espero que le baste hasta que encuentre otro trabajo u oficio. De verdad lo lamento y que tenga buena suerte”. Sin más, se dio vuelta y se fue. El portero sintió que el mundo se le venía encima. ¿Qué voy hacer, Dios mío?…

Ya sin trabajo, recordó que en el prostíbulo, cuando se rompía una silla o se arruinaba una mesa, el lograba hacer un arreglo sencillo y provisional.

Pensó que esta podría ser una ocupación transitoria hasta conseguir un empleo, pero solo contaba con unos clavos oxidados y una tenaza arruinada.

Como en el pueblo no había ninguna ferretería, tenía que viajar dos días en mula para ir al pueblo mas cercano a realizar la compra. Ensilló el animal y emprendió el viaje.En el Viaje

Habiendo regresado ya a casa, cierto día un vecino llamó a su puerta:

- “¡Hola vecino!, vengo a ver si tiene un martillo que me pueda prestar”.

- ” Si, tengo uno, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar ”

- “Entiendo, pero yo se lo devolvería mañana temprano”. “¡Esta bien! A la mañana siguiente, como había prometido, el vecino tocó la puerta.

- “Mire amigo, yo todavía necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende?”

- “¡No puedo!, lo necesito para trabajar y además la ferretería está a dos días de camino”

- “Hagamos un trato - dijo el vecino- Yo le pagaré los días de ida y vuelta mas el precio del martillo, total usted está sin trabajar. ¿Qué le parece?”

Realmente, esto le daba trabajo por cuatro días y aceptó. Volvió a montar su mula y a su regreso, otro vecino lo esperaba en la puerta de su casa.

- “¡Hola, vecino! Usted le vendió un martillo a mi amigo, vengo a decirle que yo necesito unas herramientas y estoy dispuesto a pagarle sus cuatro días de viaje, mas una pequeña ganancia… mire, no dispongo de tiempo para el viaje.”

El ex-portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un destornillador, un martillo y un cincel. Le pagó y se fue.

Mientras iba por el camino recordaba las palabras de su vecino:

- “No dispongo de cuatro días para ir a comprar las herramientas.”

Si esto era cierto, mucha gente podría necesitar que él viajara para traer herramientas.

En el viaje siguiente, arriesgó un poco mas de dinero trayendo más herramientas de las que había vendido. De paso, podría ahorrar algún tiempo en viajes. La voz empezó a divulgarse por el pueblo y muchos quisieron evitarse el viaje.

Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo que necesitaban sus clientes. Con el tiempo alquiló un galpón para almacenar las herramientas y algunas semanas después, adaptó una vidriera y el galpón se transformó en la primera ferretería del pueblo.

Todos estaban contentos y compraban en su negocio.

Ya no viajaba, los fabricantes le enviaban sus pedidos, el era un buen cliente. Con el tiempo, las comunidades cercanas preferían comprar en su ferretería y ganarse los días de camino.

Un día, se le ocurrió que su amigo el tornero, podría fabricarle las cabezas de los martillos. Y luego, ¿por qué no?, las tenazas… las pinzas… los cinceles… y luego fueron los clavos y los tornillos…

En diez años, aquel hombre se transformó en millonario con su trabajo como fabricante de herramientas.

Un día decidió donar una escuela a su pueblo. En ella, además de leer y escribir, se enseñarían las artes y oficios mas prácticos del momento.

Cortando la Cinta.

En el acto de inauguración de la escuela, el alcalde le entregó las llaves de la ciudad, hizo que cortara la cinta, lo abrazó y le dijo:

- “Es un gran orgullo para nosotros agradecerle por este gesto tan meritorio para nuestra comunidad el que usted nos haya donado esta escuela; le pedimos nos conceda el honor de poner su firma en la primera hoja del libro de actas.”

- “El honor sería para mi.” dijo el hombre. “Nada me gustaría más que firmar allí, pero no se leer ni escribir; soy totalmente analfabeto.”

- “¿Usted iletrado?…” dijo el Alcalde que no alcanzaba a creerlo.

- “¿Usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir? ¡Estoy realmente asombrado!” “Me pregunto, ¿qué hubiera sido de usted si hubiera sabido leer y escribir?”

- “Yo se lo puedo contestar” respondió el hombre con calma.

- “Si yo hubiera sabido leer y escribir… ¡sería el portero del prostíbulo!”

Esta es una reflexión utilizada por motivadores y conferencistas de talla mundial en temas de Capital Intelectual, El valor de tus ideas, Innovación en los Negocios, etc. Personalmente la he escuchado un par de veces.

Nunca faltan los percances que quizá puedan interrumpir o cambiar nuestro plan de vida, ante ellos debemos adaptarnos y encontrar soluciones, identificar oportunidades y valorar los costos de oportunidad.

” El éxito está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y el valor de vivir sus sueños”.

La estructura de la Reflexión fue tomada de una presentación y adaptada por Closip, no acostumbramos hacer uso del CopyPaste por lo que diseñamos las imágenes incluidas en el post para amenizar y aportar algo más a la lectura. Gracias por su atención Saludos



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    5 Responses to “El Portero del Prostíbulo”

    1. yop Says:

      la verdad muy bueno en los cursos que he tomado por la naturaleza de mi carrera no tienen este tipo de historias motivadoras, pero para cualquier persona resultan alentadoras, gracias me ha parecido muy bueno.

      Warrior D

    2. Manuel Says:

      Depende de la naturaleza de la conferencia o plática, estoy seguro de que en algún momento asistirás a una conferencia de motivación, en donde suelen usar este tipo de historias.

      Y si, realmente motivan y muchas veces son verídicas, si leemos la historia de Bill Gates, Steve Jobs, Carlos Slim, etc. veremos que comienzan de 0 luchando por sus ideas.

      Saludos, Es bueno tenerte por aquí.

    3. maria guadalupe Says:

      es importante mencionar al hacer cualquier escrito el nombre del autor y el libro del cual se extrajo el escrito en este caso es de JORGE BUCAY y el libro es RECUENTOS PARA DEMIAN. OK

    4. Manuel Says:

      Hola Maria

      Lo siento pero me parece que Jorge Bucay no es el autor de este escrito, como muchos otros lo ha utilizado para publicar en su libro… Segun las fuentes de las que obtuve este documento proviene del Talmud de donde lo extrajo y adaptó Bucay.

      Muchas gracias por avisar, si encuentras alguna otra anomalía con gusto puedes hacer elcomentario.

      Saludos.

    5. robert Says:

      motivantes y reflexivos los cuentos,bridan una diverita ensenanza a quienes los leen,me apeno por quienes no lo pueden disfrutar.

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